Ruta tecnológica mínima viable
Comienza con lo que ya maneja tu vecindario: un grupo de mensajería, una hoja de cálculo compartida y un formulario simple. Estándariza nombres, permisos y copias de seguridad. Cuando el volumen crezca, incorpora automatizaciones ligeras sin perder control, claridad ni la posibilidad de capacitar rápidamente a nuevas personas coordinadoras.